Voces de las Mujeres: Por una Nutrición Digna y Justa
La SESAN, con apoyo del PNUD, UNICEF y Unión Europea, realizaron el foro nacional “Voces de las Mujeres: Por una Nutrición Digna y Justa”, donde reflexionaron sobre cómo las desigualdades estructurales, la violencia económica y la sobrecarga de cuidados inciden en la inseguridad alimentaria y nutricional, especialmente en contextos rurales e indígenas.
Guatemala, 11 de marzo de 2026.– En el marco del Día Internacional de las Mujeres, el proyecto “Mejorar la calidad del gasto público en Seguridad Alimentaria y Nutrición (SAN)”, liderado por la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SESAN) de la Presidencia de la República, implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), con el apoyo en la implementación del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el financiamiento de la Unión Europea en Guatemala, realizó el Foro Nacional “Voces de las Mujeres: Por una Nutrición Digna y Justa”.
El espacio reunió a representantes de instituciones públicas, cooperación internacional, sociedad civil, academia y liderazgos territoriales, con el objetivo de analizar cómo las desigualdades estructurales, la violencia económica y la sobrecarga de cuidados inciden en la inseguridad alimentaria y nutricional, especialmente en contextos rurales e indígenas.
En Guatemala, la desnutrición crónica afecta al 46.5% de niñas y niños menores de cinco años, una de las tasas más alta de América Latina (ENSMI 2014-2015). Esta realidad impacta de manera diferenciada a las mujeres, quienes además enfrentan limitaciones en el acceso a recursos productivos, empleo, educación y participación en la toma de decisiones, lo que profundiza ciclos intergeneracionales de pobreza y malnutrición.
Durante su intervención, la vicepresidenta de la República, Karin Herrera, destacó que: “Fortalecer la participación y el liderazgo de las mujeres en seguridad alimentaria y nutricional es fundamental para construir un país más sano, más equitativo y con mayor bienestar.” Asimismo, “garantizar que las mujeres tengan acceso adecuado a la salud y a la alimentación es clave para romper ese ciclo intergeneracional de malnutrición.” enfatizó.
Por su parte, el Jefe de la Sección Política, Prensa e Información de la Unión Europea en Guatemala, Mirko Puig, subrayó: “La seguridad alimentaria y nutricional trasciende la provisión de alimentos; implica contar con instituciones funcionales, gobiernos que generan resultados y comunidades que prosperan. En este camino, la Unión Europea ha sido un aliado estratégico por más de 20 años, invirtiendo decididamente en la consolidación de una arquitectura institucional democrática, eficiente y humana para la seguridad alimentaria y nutricional de Guatemala. Estos resultados sólo son sostenibles cuando el gasto público se prioriza con base en criterios técnicos orientados a fortalecer la seguridad alimentaria y nutricional.”
El foro marca, además, el lanzamiento oficial de la campaña conjunta “Invertir bien para nutrir mejor”, una iniciativa de comunicación estratégica que busca sensibilizar y posicionar la importancia de mejorar la calidad de la inversión pública en seguridad alimentaria y nutricional. La campaña visibiliza que enfrentar la malnutrición en todas sus formas no depende únicamente del monto del gasto, sino de cómo se planifica, prioriza y ejecuta con enfoque de género, territorial y de ciclo de vida, promoviendo una mayor comprensión pública e institucional sobre su vínculo con la nutrición materna, el embarazo adolescente, el trabajo de cuidados, la resiliencia territorial y la justicia de género, y reconociendo a mujeres, niñas y adolescentes como actoras clave del desarrollo sostenible.
“Garantizar una nutrición adecuada para niñas y niños comienza mucho antes de su nacimiento. Implica apoyar a las mujeres, reducir las desigualdades que enfrentan y asegurar que la inversión pública llegue de manera efectiva a las comunidades donde más se necesita. Cuando invertimos bien en nutrición, protegemos derechos, rompemos ciclos de pobreza y construimos un futuro más justo para Guatemala.” Señaló la Representante de UNICEF en Guatemala, Alejandra Trossero.
Asimismo, el Representante Residente del PNUD en Guatemala, Carlos Benítez, afirmó: “Desde PNUD estamos claros que no puede haber desarrollo sostenible si las mujeres y las niñas se siguen enfrentando a barreras para acceder a una alimentación adecuada; por eso, apoyamos para orientar la inversión pública con enfoque de género y seguridad alimentaria y nutricional, no solo como una prioridad social, sino una condición indispensable para el desarrollo del país”.
El foro incluyó una conferencia magistral a cargo de la secretaria de Seguridad Alimentaria y Nutricional de la Presidencia de la República, Mireya Palmieri, quien abordó el tema de “Mujer, nutrición y desarrollo: embarazo en niñas y adolescentes y nutrición”. La funcionaria enfatizó que “en Guatemala, el 44.4% de los hijos de madres adolescentes presenta desnutrición crónica, comparado con el 35.6% en hijos de madres mayores. No son estadísticas abstractas. Son niños y niñas reales, con vidas reales, en comunidades reales.“
“Desde la SESAN abordaremos el tema de prevención y atención a embarazos en niñas y adolescentes en las distintas iniciativas en las participamos”, agregó.
El panel “Voces de las Mujeres: Por una Nutrición Digna y Justa” fue moderado por Sofía Vásquez, Analista de Género del PNUD Guatemala, y contó con la participación de Delfina Morataya, Directora de Gestión de Políticas Públicas para la Equidad entre Hombres y Mujeres de SEPREM; Lily Caravantes, asesora del PNUD en seguridad alimentaria y nutricional; Mirna Montenegro, Directora Ejecutiva del Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva (OSAR); y Belinda Chá Sontay, delegada de U-Report Guatemala. Las panelistas compartieron análisis y propuestas orientadas a fortalecer la respuesta institucional con enfoque territorial, pertinencia cultural y participación de mujeres y juventudes.
En ese marco, el proyecto se desarrolla en 31 municipios priorizados de los departamentos de Huehuetenango, Quiché, Totonicapán, Alta Verapaz, San Marcos, Chiquimula, Izabal y Baja Verapaz, donde se brinda asistencia técnica para fortalecer la gestión de las finanzas públicas, la planificación y la gestión presupuestaria, con énfasis en la gestión por resultados. Este acompañamiento busca mejorar la credibilidad, transparencia y eficiencia de la ejecución presupuestaria, así como la calidad de los servicios públicos que prestan los ministerios con responsabilidades en seguridad alimentaria y nutricional.
Así, la iniciativa apuesta por transformar la inversión pública en resultados concretos para la vida de mujeres, niñas y adolescentes, especialmente en los territorios más vulnerables.


