68% del territorio nacional cuenta con su propia Agenda Territorial Departamental en SAN

El fortalecimiento de la seguridad alimentaria y nutricional requiere acciones que hagan sostenible las transformaciones y ello arranca con la planificación territorial. En este marco, durante 2025, la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SESAN) de la Presidencia junto con la Secretaría de Coordinación Ejecutiva de la Presidencia (SCEP), impulsaron la elaboración de Agendas Territoriales Departamentales en Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN) en 15 de los 22 departamentos del país.

Esta medida permitió la capacitación de equipos técnicos de las diferentes instituciones gubernamentales para la construcción de dichas agendas en Alta y Baja Verapaz, Petén, Izabal, Chiquimula, Zacapa, Jalapa, Sacatepéquez, Escuintla, Chimaltenango, Sololá, Totonicapán, Quetzaltenango, Retalhuleu y San Marcos, la cual se realizó a través de talleres orientados a su correcta aplicación.

Como parte de este proceso, se realizó el análisis de 22 mil 427 proyectos del Sistema de Consejos de Desarrollo (SISCODE) relacionados con el agua, saneamiento e infraestructura productiva. Información que es importante para el desarrollo de las agendas en SAN. 

Paralelamente se llevaron a cabo acompañamientos para la construcción participativa de las agendas territoriales logrando con ello que de las 15 validadas a nivel central,  5 hayan sido incorporadas en el proceso estratégico de los Gobiernos Departamentales.

Estas agendas constituyen instrumentos de planificación que orientan la inversión pública y la acción institucional en los territorios, permitiendo priorizar intervenciones para la prevención de la malnutrición y la reducción de brechas históricas. Su elaboración se basa en el análisis de la situación alimentaria y nutricional de cada departamento, así como en la articulación con las políticas y estrategias nacionales.

Las Agendas Territoriales Departamentales facilitan la coordinación entre instituciones del nivel central y departamental, promoviendo una intervención más ordenada y coherente. Además, permiten alinear los esfuerzos institucionales con los planes de desarrollo departamental y municipal, fortaleciendo la gobernanza en SAN.

Este avance representa un paso importante hacia una planificación más efectiva, al contar con herramientas que orientan las decisiones de inversión y la implementación de acciones sostenibles en el territorio. Asimismo, contribuye a mejorar el seguimiento y la evaluación de las intervenciones, asegurando que los recursos públicos se utilicen de manera estratégica.

Con la elaboración de estas agendas, se fortalece la capacidad del Estado para abordar la malnutrición desde un enfoque territorial, reconociendo las particularidades de cada región y promoviendo soluciones adaptadas a las necesidades locales.