CONASAN en alerta: sequía pone en riesgo cultivos, agua y economía familiar

Ante una situación crítica provocada por la falta de lluvias, el Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (CONASAN) realizó una reunión extraordinaria este viernes para analizar los efectos de la sequía y definir los mecanismos de respuesta. La Secretaría Ejecutiva de la Coordinadora para la Reducción de Desastres (SE-CONRED) alertó sobre los impactos que ya se registran en los territorios, donde se contabilizan 52 días sin lluvias y 138 municipios con pérdidas de cultivos.

Durante la reunión se informó que 236 mil 447 familias han sido afectadas. Dado que la sequía es una emergencia de evolución lenta, corresponde a las alcaldías y gobernaciones activar sus Comité de Operaciones de Emergencia locales para solicitar el alza en el nivel de alerta a naranja o roja y así activar los protocolos de respuesta.

La pérdida de cultivos representa una de las principales afectaciones para las familias de los territorios impactados. Los 138 municipios que ya reportan pérdidas son considerados como los primeros puntos donde debe concentrarse la respuesta ante la emergencia.

Además, la canícula extendida también genera otros efectos, entre ellos se prevé una reducción del agua disponible en los embalses de hidroeléctricas y presiones sobre la economía de los hogares debido al posible incremento en el precio de la canasta básica.

El Plan Nacional de Respuesta (PNR) contempla mecanismos específicos para atender a la población afectada. Por ejemplo, el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) tiene a su cargo las acciones de protección social, mientras que el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación  (MAGA), con apoyo de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (SESAN) de la Presidencia de la República, facilita la asistencia alimentaria.

Estos mecanismos se activan al elevarse el nivel de alerta a naranja o roja, acción que corresponde a las municipalidades y gobernaciones departamentales.

Sin embargo, la emergencia no se limita a la alimentación, sino que también habrá implicaciones económicas y energéticas, por lo que todos los ministerios tendrán participación en la respuesta, de acuerdo con el impacto que genere la sequía y según lo establecido en el PNR.

Para fortalecer la toma de decisiones, se habilitó un tablero de seguimiento que permitirá concentrar y monitorear la información sobre la situación en los territorios, el cual está disponible en este enlace.