Inician diplomado “1000 días para una vida saludable” dirigido a embarazadas y comadronas en Pasmolón
En la aldea Pasmolón, en Tactic, Alta Verapaz, se llevó a cabo el taller “1000 días para una vida saludable”, el cual marca el inicio de un diplomado dirigido a mujeres embarazadas y comadronas comunitarias, con el objetivo de fortalecer conocimientos y prácticas clave para la prevención de la malnutrición materno-infantil.
En esta primera jornada, del diplomado, el cual es impulsado por la Comisión Municipal de Seguridad Alimentaria y Nutricional (COMUSAN) local, participaron 15 mujeres en estado de gestación provenientes de las comunidades de Platero I, El Jute y Pasmolón, quienes iniciaron un proceso formativo que contempla el abordaje de un módulo mensual enfocado en las acciones de la Ventana de los 1000 días. Esta etapa, que comprende desde la gestación hasta los primeros dos años de vida, es determinante para el desarrollo físico y cognitivo de niñas y niños.
El diplomado tiene como propósito fortalecer capacidades en temas como alimentación adecuada durante el embarazo, lactancia materna, introducción de la alimentación complementaria, prácticas de higiene, controles prenatales y seguimiento del crecimiento infantil. Asimismo, se promueve la articulación con comadronas del territorio, reconociendo su rol clave en el acompañamiento a mujeres durante el embarazo y el parto.
La formación mensual permitirá dar seguimiento continuo a las participantes, reforzando conocimientos y promoviendo cambios sostenibles en el entorno familiar. Este enfoque busca incidir de manera preventiva en los factores que contribuyen a la desnutrición crónica y aguda, así como en otras formas de malnutrición que afectan a madres y niños.
El proceso formativo también fortalece el trabajo comunitario, al integrar a liderazgos locales y actores clave en salud materna e infantil. La implementación de este diplomado refuerza la importancia de intervenir oportunamente durante la Ventana de los 1000 días, etapa considerada estratégica para romper ciclos intergeneracionales de malnutrición.
Con esta acción, se consolida un espacio de aprendizaje orientado a mejorar las prácticas de cuidado y alimentación en el territorio, priorizando la salud y el desarrollo integral de madres y niños desde las primeras etapas de vida.





